Los derechos de autor, o al menos sus antecedentes remotos de marca es posible encontrarlos ya en la antigüedad, aunque no es hasta el descubrimiento de la imprenta cuando surge la necesidad de proteger de alguna manera las copias de los libros que se editan. Es este momento cuando surge con fuerza un movimiento a favor de los derechos de autor y la propiedad intelectual.

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Históricamente, sin embargo, se ha datado en el siglo XVIII la aparición del primer copyright y los derechos de autor. El primer autor consciente de que su obra tenía derechos de marcas fue el español Antonio de Nebrija. La reivindicación de dichos derechos es muy anterior al del Estatuto de Anne en el Reino Unido o a la Unión de las Coronas.
La primera obra de Antonio de Nebrija reclama y hace patente los derechos de su autoría es su conocida Gramática Castellana que fue impresa en la Universidad de Salamanca a finales del siglo XV. Tendrá que llegar el siglo XVIII en el Reino Unido cuando los libreros comiencen a plantear un derecho sobre la copia de sus textos. Ese derecho se concretaba en que nadie podría imprimir copias de sus obras sin su autorización.
Será también en el Reino Unido dónde se apruebe por el parlamento inglés, en el año 1710, el Estatuto de la Reina Ana. Mediante dicho norma, todas las obras publicadas en el Reino Unido tenían unos derechos de copyright y de royalties que se extendían durante 14 años y que eran renovables si el autor seguía con vida a la hora de renovarlos.
Fuente: Wikipedia | Imagen: Joe Shlabotnik









